Frente a un horizonte de incertidumbre, discursos demagógicos y abandono de la obra pública, gobiernos surgidos del pueblo trabajador han trazado un camino diferente.
Basta recorrer algunas colonias de Tijuana para comprender que el problema del agua no se resuelve con discursos ni grandes anuncios. Mientras el gobierno habla de seguridad hídrica, muchas familias trabajadoras deben comprar garrafones.
Ya no sorprende, pero sí nos debe ocupar la ola de escándalos por los que atraviesan varias instituciones que antes gozaban de cierto prestigio y que ahora su credibilidad está por los suelos.
Como lo hemos anunciado, el Movimiento Antorchista de los municipios de La Paz y Chicoloapan celebraremos el próximo 6 de diciembre el 30 aniversario del surgimiento de nuestra organización en estos dos lugares.
El agua es indispensable para la vida, pero su disponibilidad y calidad están amenazadas por la contaminación, la falta de vigilancia ambiental y las decisiones que se toman sobre este recurso sin suficiente transparencia.
A lo largo de su historia, el Movimiento Antorchista Nacional ha impulsado la organización de miles de mexicanos que buscan mejores condiciones de vida.