En un escenario global marcado por crisis profundas, guerras de despojo e insostenibles desigualdades, y en especial cuando nuestra patria encara desafíos colosales, la figura de Fidel Castro Ruz es vigente para los tiempos difíciles que atraviesa la humanidad.
El presidente Fidel Castro Ruz afirmaba que sólo la educación podía salvar a la humanidad, y no hablaba de una quimera o de una utopía inalcanzable. Cuba demostró que, sin grandes recursos naturales y con el apoyo del pueblo, se puede salir adelante.
El 26 de julio de 1953 comandó a 160 milicianos en el asalto a los cuarteles Moncada y Bayamo, pero fueron derrotados; mediante la presión popular fue liberado en 1955 y se trasladó a México para organizar desde el exilio la insurrección armada.
Los mexicanos debemos abrir muy bien los ojos y entender de una vez por todas que nuestro vecino del norte jamás se preocupará por el bienestar de nuestro pueblo, y que por lo mismo debemos ser los primeros en preocuparnos y defender a nuestro país.
Mucho se habla de los jóvenes, de su importancia en el rumbo del país y en la construcción del futuro. Lo que se dice en los discursos suena muy bonito, pero hoy resulta insuficiente.
En un escenario global marcado por crisis profundas, guerras de despojo e insostenibles desigualdades, y en especial cuando nuestra patria encara desafíos colosales, la figura de Fidel Castro Ruz es vigente para los tiempos difíciles que atraviesa la humanidad.