El próximo 30 de agosto la Plaza de la Danza será sede del Festival por la Unidad de los Pueblos, un magno evento cultural organizado por el Movimiento Antorchista de Oaxaca que comenzará a las 7 de la mañana.
El capitalismo, en su versión más descarnada, exprime la fuerza de trabajo hasta el agotamiento, pero se niega a redistribuir el fruto de ese esfuerzo. El discurso oficial habla de “grupos vulnerables” o “clase humilde”, eufemismos que intentan edulcorar lo que es una condena estructural: la falta de un Estado de bienestar real, con educación, salud, vivienda digna, agua potable y servicios básicos.
Mantener el engaño es la preocupación principal de los funcionarios de este gobierno. Desde afirmar que son la esperanza de México, hasta sostener que, con su proyecto político y reformas económicas, han reducido significativamente los niveles de pobreza
El pasado 25 de junio, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó su boletín de indicadores de ocupación y empleo de lo que va del año, donde nos habla de la población económicamente activa (PEA) que crece, alcanzando los 62.1 millones de personas.
El campo mexicano es el motor primario que mantiene a flote nuestra economía y asegura que millones de familias tengan alimentos frescos todos los días en sus mesas. Sin embargo, la estructura económica actual ha convertido a quienes alimentan al país en uno de los sectores más explotados y vulnerables de la sociedad.
La realidad nos dice que, mientras la FIFA se llena los bolsillos de dinero, nuestro país cayó, siendo superado por naciones como Chile, ubicado en el lugar 43; Argentina, en el 58; Colombia, en el 59; y Perú, en el 60.