Existe una narrativa oficial que lleva décadas intentando convencernos de que el progreso de los pueblos depende exclusivamente del dinero privado, de la suerte geográfica o de la benevolencia de los gobiernos en turno.
Es la misma derecha latinoamericana que apoyó el golpe de Estado en Bolivia (2019), el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en febrero de 2026, y que clama enardecida porque Cuba y Nicaragua sean invadidas por los marines estadounidenses para establecer la tan cacareada democracia liberal.
Los hallazgos del INEGI para el 2025 son muy ilustrativos al respecto: de los 177 municipios que presentaron un 100% tasa de informalidad, la quinta parte (18.6 %) pertenecen al estado de Oaxaca. A nivel estatal, nueve de cada diez municipios exhibieron una tasa de informalidad mayor al 70 %, con lo que la entidad oaxaqueña lidera la informalidad laboral en México.
La revista Buzos de la noticia, en su edición mil 247, tuvo como reportaje principal el titulado "Periodistas mexicanos en peligro", con el que una vez más, el consejo editorial atina.
Para que los países conquisten su libertad y sobre esa base se encaminen al progreso, es condición indispensable que los pueblos sean educados políticamente; mientras esto no ocurra, será de todo punto imposible que tomen su destino en sus manos.
Existe una narrativa oficial que lleva décadas intentando convencernos de que el progreso de los pueblos depende exclusivamente del dinero privado, de la suerte geográfica o de la benevolencia de los gobiernos en turno.