MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

La lucha por el derecho a la salud en La Mesa de Chosto

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• 3 mil 600 mexiquenses exigen servicios sanitarios básicos y medicinas

La Mesa de Chosto es una comunidad campesina perteneciente al municipio de Atlacomulco, en el Estado de México, en donde habitan alrededor de 3 mil 600 habitantes que padecen la falta de servicios básicos indispensables como la atención a la salud, drenaje y energía eléctrica.

"No tenemos el médico para que nos atienda, o sea, fue una petición de la comunidad. Tenemos casi 4 mil habitantes y no nos han enviado ningún profesional de la salud ni medicamento para atender a la población".

Lo anterior sucede a pesar de la cercanía de la comunidad con la cabecera municipal, Atlacomulco de Fabela, en la que se encuentra uno de los florecientes centros industriales de la entidad, la que junto a Lerma y Metepec aportaron 861 mil 333 millones de pesos al Producto Interno Bruto (PIB) nacional en 2024.

La derrama económica que genera uno de los prósperos centros industriales del Estado de México, cuna también de un grupo de empresarios que encontraron en la política una forma de incrementar sus ganancias, el "Grupo Atlacomulco", no beneficia a esas comunidades aledañas, de donde procede la fuerza de trabajo que mueve a las grandes industrias.

Desde hace doce años, la comunidad se ha organizado para luchar por el servicio de salud, uno de los más urgentes, dado el crecimiento poblacional y el incremento de enfermedades crónico-degenerativas entre los habitantes.

Gracias a la determinación y organización de la comunidad, lograron la construcción de un pequeño centro de salud; sin embargo, desde sus orígenes, no ha contado con personal médico permanente ni con algún otro personal especializado de salud, ni con medicamentos con los que se puedan atender y resolver los padecimientos de la población.

Silvia Barrera García, habitante de la comunidad, es la responsable de mantener en óptimas condiciones las instalaciones, en cuyas paredes comienzan a notarse las grietas y, en general, el deterioro en pisos y techos, lo que indica claramente la falta de intervención de las instituciones estatales y municipales responsables de los servicios como el Instituto de Salud del Estado de México (ISEM).

Silvia señala que hay muchas necesidades en la clínica: no hay médicos ni enfermeras, por lo que contemplan la gestión y la movilización para, en primer lugar, lograr la ampliación con dos consultorios más y la atención especializada ante el crecimiento de los padecimientos de sus vecinos.

"La hepatitis está muy fuerte y no hay médico; tienen que correr hasta otra comunidad porque allá sí hay, y aquí no hay nada de eso. Necesitamos que se arreglen muchas cosas", expresa con semblante de preocupación.

Con tristeza y voz dolida expresa: "Han venido a tomar fotos, a ver la clínica, cómo está; yo pensé que ya nos iban a mandar material para arreglarla, pero no he visto que cumplan lo que prometen. No nos han ayudado para nada, nos dicen que sí, pero no nos dicen cuándo. Nada.

No tenemos suficiente luz ni lámparas, no sirven los refrigeradores porque se quemaron por falta de regulador, no tenemos nada bueno, no podemos ocupar la bomba para subir agua al tinaco. Por lo mismo, puede hacer un corto y puede perjudicar a la comunidad que está alrededor. 

En el baño para pacientes usamos cubetas, con el riesgo de que se resbalen con el agua y se fracturen; el plafón de la bodega se cayó, no sirve la taza, no hay forma de realizar un buen manejo de los residuos, no tenemos nada de medicamentos… ni para una calentura".

Florentino Narciso Gregorio, activista social del Movimiento Antorchista en el Valle de Toluca, comentó que la gestoría y el seguimiento los han realizado con diferentes autoridades, ya que el centro de salud no ha dado un buen servicio desde que fue construido; se requieren varias cosas, entre ellas, la ampliación.

"Esta construcción la realizaron cuando estaba de presidente municipal Fidel Almanza; sin embargo, hoy no tenemos médico, no tenemos medicinas, por tanto, los habitantes de esta comunidad estamos solicitando al gobierno del estado para que intervenga, vea las necesidades de nuestra comunidad y que le dé una solución inmediata.

Nosotros no tenemos dónde llevar a nuestros familiares a curarse; definitivamente, nos ha olvidado. Hemos ingresado documentación con el ayuntamiento; sin embargo, no hemos tenido todavía alguna respuesta; ya llevamos varios años gestionando".

En febrero recibieron la visita de funcionarios de infraestructura de la ciudad de Toluca y del ISEM para realizar un levantamiento topográfico. En el organismo de obras públicas de Atlacomulco realizaron una minuta que contiene los trabajos que se tienen que realizar y de las necesidades que hay en el centro de salud, en donde se contemplan la electrificación, el plafón, el piso, la rampa que requieren para el acceso de personas con dificultad en la movilidad y la ampliación del espacio con dos consultorios más; sin embargo, hasta el momento no han tenido ningún resultado material.

Por lo anterior, Florentino Narciso insiste, junto a sus compañeros, en el llamado a la gobernadora de la entidad, Delfina Gómez Álvarez, para que intervenga y resuelva esta necesidad de la comunidad.

El centro de salud no fue una iniciativa del gobierno; lo impulsó la comunidad, ya que había la necesidad de contar con un espacio para la atención médica. A pesar de que se logró su construcción, el personal médico especializado continúa ausente, con lo que se nota que no se destinan recursos para doctores y enfermeras:

"No tenemos el médico para que nos atienda, o sea, fue una petición de la comunidad. Tenemos casi 4 mil habitantes y no nos han enviado ningún profesional de la salud ni medicamento para atender a la población".

Al ser una comunidad rural, la gente se dedica al campo, a la siembra, a la crianza de algunos animales para subsistir; hay algunos que salen a otros lugares para trabajar, pero la economía que tienen, a pesar de todo, no alcanza para asistir a un centro médico o una clínica particular. 

Para atender un problema de salud que no sea muy grande, por ejemplo, una gripa o algún dolor de cabeza, los habitantes se desplazan hacia comunidades cercanas; si se trata de un problema más grave como alguna enfermedad crónica o alguna cirugía, tienen que acudir al Hospital General de Atlacomulco. Sin embargo, ahí es el mismo problema porque no los atienden; si alguno tiene un poco más de recurso, acude a un médico particular, pero no es una generalidad.

"Necesitamos con urgencia que haya médicos en el centro de salud ya que se ha detectado más el problema de la diabetes. No tiene mucho que uno de nuestros compañeros padecía esa enfermedad y no se pudo atender aquí; se fue al centro, al Hospital General de Atlacomulco, donde tampoco lo atendieron y falleció.

Sí hemos detectado ese problema creciente en la comunidad y, por tanto, se requiere personal de salud para detectar a tiempo ese problema y que se atienda a las personas, ya que cuando avanza, ya no quedan muchas alternativas".

En compañía de los delegados de la comunidad, el luchador social enfatiza que la propaganda que el gobierno hace a través de los medios de comunicación acerca de los apoyos a las comunidades y la atención a las necesidades no es del todo cierta, ya que Mesa de Chosto es un claro ejemplo de las carencias que tienen las comunidades humildes del Estado de México.

"Esta es la realidad que estamos viviendo en esta comunidad; no tenemos médicos ni medicamentos; aquí hay un problema real, no es un invento, por lo que solicitamos a los niveles superiores de gobierno que resuelvan para que los habitantes vengan a atenderse aquí, ya que no tenemos otra alternativa", expresó finalmente.

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