El problema es el resultado de actividades industriales como la minería, la industria, el sector hidrocarburos, las prácticas agrícolas no sostenibles y el manejo inadecuado de residuos peligrosos y urbanos, provocando una reacción en cadena que altera la biodiversidad, contamina el agua, el suelo, el aire y los alimentos, además de hacer desagradables los sitios que rodean a las ciudades y poblaciones rurales.
