• Tras el fracaso progresista, el conservadurismo resurge en una región donde aún coexisten 94 millones de pobres
La primera década del siglo XXI estuvo marcada por el ascenso de gobiernos de corte izquierdista-progresista en varios países del subcontinente americano, por ejemplo: Hugo Chávez en Venezuela, Lula da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador y Fernando Lugo en Paraguay. Algunos lograron estar en el poder por varios periodos y otros consiguieron que quedaran sus sucesores, como en el caso de Lula y Néstor. En 2018 se sumó a esta ola el gobierno "izquierdista" de México.
La única forma de hacerle frente al imperialismo es con un pueblo dispuesto a salir a las calles las veces que sean necesarias para defender a su patria.
El común denominador de estos nuevos gobiernos es que surgieron de la crisis (económica, política, de los partidos, etcétera) que azotaba a la región a finales del siglo pasado y principios del actual; pues como todos sabemos, América Latina ha sido históricamente una de las más marginadas y saqueadas del mundo, donde las contradicciones sociales son cada vez más profundas y alarmantes, como nuestro país, donde coexisten 94 millones de pobres y varios de los hombres más ricos de la región y del mundo (como Carlos Slim y Germán Larrea).
Dichos gobiernos llegaron al poder con el compromiso de resolver estos y otros problemas, pero no lo lograron. Dos décadas después nuevamente arribaron gobiernos emanados de la derecha más recalcitrante de la región, como Abelardo de la Espriella en Colombia y Keiko Fujimori en Perú.
Ante esta realidad conviene hacer las siguientes preguntas: ¿Cuáles son las causas principales que explican el viraje a la derecha de la región? ¿Cuál es el objetivo de las derechas en este viraje? ?¿Qué le hace falta a la izquierda latinoamericana para lograr un triunfo más sostenible?
En relación con la primera pregunta, existen muchas causas que la explican, aunque desde mi punto de vista dos son las principales. La primera es el desgaste o fracaso de los proyectos reformistas-progresistas, pues estos gobiernos prometieron mucho y cumplieron poco, incluso en algunos casos las políticas que aplicaron y mantienen han perjudicado a la población, tal es el caso de México con la desaparición de algunos programas que eran más efectivos que los actuales.
Considero que el problema principal de estos gobiernos es que creyeron que "con un cambio cosmético de la economía y política se puede mejorar sustancialmente la suerte de los pobres. Pensaron que se puede aplicar una política conciliatoria; apoyar y beneficiar por igual a ricos y pobres, pero eso es imposible, pues al beneficiar a unos necesariamente perjudica a los otros.

Porque, ¿cómo se puede pagar la medicina, la educación gratuita, la vivienda barata? Con impuestos y otros ingresos, pero eso implica la implementación de una política fiscal progresiva, por ejemplo".
Además de lo anterior, hay otras razones que han desilusionado a la población y la han llevado a votar en contra de estos gobiernos, como los grandes casos de corrupción en Brasil y México; prácticamente ningún gobierno se escapa de estos problemas. Tampoco han podido eliminar la violencia, la inseguridad ni la pobreza.
La segunda razón es la ofensiva imperialista encabezada por Estados Unidos para recuperar la región, pues como sabemos, ya no es la potencia indiscutida del mundo, aunque siga siendo la principal potencia militar y económica; desde hace varios años China le viene pisando los talones y lo ha rebasado en algunos aspectos, como el tecnológico. La reciente derrota ante Irán confirma lo antedicho.
Sobre la segunda pregunta, el objetivo de la derecha es revertir o al menos pausar la caída de la tasa de ganancia mundial, pues esta ha ido a la baja desde hace varios años. Si no se detiene, la crisis se profundizará y el capitalismo estará en serios problemas.
Según el economista inglés Michael Roberts, desde la década de los 90 hay una caída de la tasa de ganancia en el mundo. Dicha caída se profundizó a raíz de la crisis de 2008. ¿Cómo ha sucedido esto?
"En términos muy resumidos, se trata del acelerado desarrollo tecnológico y la automatización de la producción, que obligan al capital a sustituir su maquinaria 'vieja' por una tecnológicamente más avanzada para enfrentar la competencia y a despedir cada vez más trabajadores. Lo primero modifica aceleradamente la composición orgánica del capital, aumentando la parte fija del capital constante a costa de la parte circulante, lo que le resta flexibilidad para saltar de una rama a otra más redituable, lo desfasa de la demanda y lo empuja a crear sobreproducción artificial. Lo segundo reduce directamente la cuota de ganancia, ambos factores sumados provocan y aceleran el declive de la tasa de ganancia" (Aquiles Córdova Morán).

Sobre la tercera pregunta. A la izquierda le han faltado muchas cosas. "En principio gobernar con una filosofía y teoría claras. Los errores, los titubeos, los malabarismos, las ambigüedades de los gobiernos izquierdistas se deben precisamente a su falta de dominio de una doctrina filosófica, económica y política que los guíe en todas sus decisiones y actividades de gobierno. Su identificación con el pueblo y su miseria es semejante a la de un filántropo y a la caridad cristiana" (ACM).
Lo anterior les permitirá entender que no se puede gobernar sin educar y organizar al pueblo, que la única forma para hacerle frente al imperialismo es con un pueblo dispuesto a salir a las calles las veces que sean necesarias, que defienda a su gobierno y a su patria como sucedió en Irán hace dos meses cuando miles de iraníes salieron a proteger las centrales eléctricas ante el ultimátum de Trump, y que los funcionarios estén suficientemente preparados para poder negociar con argumentos sólidos con los funcionarios extranjeros, ya que mientras los gobiernos sigan poniendo a gente con "90 % de honestidad y 10 % de experiencia", como sucedió en México, las cosas no sólo no van a mejorar, sino que serán cada vez peores.
Creo que la actitud de los gobiernos en momentos clave como la pandemia ha sido determinante, pues mientras países como El Salvador dedicaron hasta el 11 % de su Producto Interno Bruto para contrarrestar las consecuencias de la pandemia, otros como México, Perú y Ecuador sólo destinan el 1 %, el 4.8 % y el 3.5 %, respectivamente.
También les permitirá entender que sin una verdadera cooperación entre las naciones, es difícil efectivizar el crecimiento y desarrollo, pues más allá de los discursos de los gobernantes de los países que integraban la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), cuando llegó el momento de invertir en la cartera de proyectos que propuso Iirsa-Cosiplan no llegó la inversión brasileña ni argentina. No entendieron que la integración en infraestructura es esencial, pues el comercio y otras actividades dependen de ello.
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