MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

ASÍ PENSAMOS... | ¿Persecución a líderes sociales resolverá los problemas de Oaxaca?

image

Oaxaca ocupa el tercer lugar en mayor pobreza entre todos los estados de nuestro país. Según el INEGI, el 51.6% de la población es pobre; el 16.3% vive en pobreza extrema y en 175 municipios oaxaqueños la pobreza afecta al 90% de su población.  Con todo y lo alarmantes y contundentes que resultan estos datos, no bastan para exponer con toda crudeza ante los ojos de la opinión pública la explotación, el sufrimiento, las carencias de todo tipo, las tragedias, violencias y abusos que sufren cotidianamente millones de personas que viven en la pobreza en ese estado al que el capitalismo le ha dado el papel de proveedor de materias primas y mano de obra para la agricultura, el comercio y la industria nacionales e internacionales. Se calcula, por ejemplo, que en Estados Unidos hay por lo menos 1.2 millones de migrantes oaxaqueños (una cantidad enorme, comparada con la población de Oaxaca, estimada en unos 4.5 millones), que durante décadas han entregado sus energías vitales para enriquecer a unos cuantos). 

Pero quienes más sufren en Oaxaca los dolores que provoca el capitalismo, sí que pueden dar detalles pormenorizados de los sufrimientos de ellos, de sus familiares y paisanos, provocados por los bajos ingresos, por la carencia de vivienda digna, caminos, pavimentos, agua, luz, drenaje, escuelas, instalaciones deportivas y culturales; del aliento mortal que les sopla en la nuca cada vez que se enferman de algo que requiere atención médica especializada y no la encuentran cercana y a bajo costo; de la zozobra cotidiana causada por la inseguridad y la violencia rondando sus humildes pertenencias y sus valiosas vidas, todo lo cual les provoca gran preocupación e inconformidad, que en ocasiones se manifiesta de manera difusa, sin señalar a los responsables, y en otras se dirige en general contra los que los gobiernan, todo ello sin tener claro cuál es el origen de todos sus males y qué hacer para ponerles fin. 

Cuando esto ocurre tan masivamente, nadie debiera olvidar que la desigualdad genera pobreza, la pobreza provoca inconformidad masiva que a veces se transforma en lucha social por demandas inmediatas, repentinamente escala a rebeliones y, en ciertas circunstancias históricas, a revoluciones.

El Movimiento Antorchista de Oaxaca se ha propuesto educar y organizar políticamente a miles de oaxaqueños, lo que implica reunir a la gente, encabezarla para movilizarse y obtener algunas mejoras inmediatas en sus pueblos, colonias, escuelas o fábricas, que les permita obtener experiencia de lucha, confianza en lo que puede lograr si se une y lucha, a la vez que le ayude a identificar a sus aliados y a quienes se oponen a que el pueblo se organice.

Al mismo tiempo, deben explicárseles las causas profundas de su pobreza, convencerla con argumentos científicos de que su pobreza no se debe a la mala suerte o a una maldición divina, sino que es la consecuencia principal de un sistema que genera riqueza a niveles nunca antes vistos en la historia, riqueza obtenida de los trabajadores, pero que es concentrada en las manos de un pequeño grupo de adinerados y propietarios de todo lo que sirve para producir, lo que impide que se resuelvan hasta los problemas más básicos de los oaxaqueños que producen la riqueza con su trabajo, problemas que no tendrán solución hasta que esos trabajadores, unidos a millones de otros lugares de la patria, sean los que tengan el poder de la nación en sus manos, y desde ahí organicen la producción y la distribución de la riqueza.

En resumen, les planteamos que nos eduquemos y organicemos para formar un gobierno con conciencia de clase, que ponga en primer lugar los intereses de los trabajadores antes que los de los explotadores multimillonarios nacionales y trasnacionales y sus servidores en turno en los gobiernos, los convencemos de que los pueblos deben liberarse ellos mismos y no esperar redentores que les prometan bajarles la Luna y las estrellas cada que hay elecciones.

Como no se puede negar que en el estado y en el país está empobrecida la mayoría de las personas y enriquecida una minoría; como es imposible ocultar los dolores provocados por la desigualdad y su hija la pobreza, como tampoco hay en la clase política quien plantee como resolver a fondo este problema y se limita a administrar los problemas y a engañar con pequeños apoyos monetarios, entonces se recurre a atacar a Antorcha para intentar alejarla de los pobres y marginados y que estos no escuchen su llamado y explicaciones.

Nos atacan porque le decimos a la gente que debe tomar el poder en sus manos, algo que, aunque está dentro de la ley, resulta altamente subversivo para quienes controlan los puestos gubernamentales y para los explotadores de mano de obra y concentradores de la riqueza; al unísono, periódicamente nos lanzan calumnias y persiguen a los dirigentes.

En estos días, en Oaxaca se ha puesto en marcha una operación para perseguir e intimidar a los líderes antorchistas y obligarlos a desistir de su meta de educar y organizar a miles de oaxaqueños. Después de una manifestación y un plantón en las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad en la ciudad de Huajuapan, se levantó una minuta dónde esa dependencia se comprometió a realizar y a programar diversas obras de electrificación en el estado de Oaxaca, mismas que esa dependencia no había aceptado incluir en sus programas a pesar de la gran necesidad de los solicitantes.

Pero en lugar de cumplir los términos de la minuta, alguien ubicado en las catacumbas del poder ideó que en vez de obras había que fabricarle delitos a uno de los dirigentes del Comité Estatal de Antorcha en Oaxaca, al que se le acusa de cometer delitos descomunales y absurdos, tales como “delitos contra el consumo, la riqueza nacional y sabotaje”, y ha sido buscado diligentemente en su domicilio por agentes judiciales de Oaxaca que se encuentran “colaborando” con la Fiscalía General de la República. La intención es clara: acusar a un dirigente, inmovilizarlo con esa amenaza, intimidar así a los antorchistas oaxaqueños y obligarlos a desistir de su lucha por soluciones a corto y largo plazo a los gravísimos problemas generados por la pobreza. 

El asunto ha sido hecho del conocimiento de la Secretaría de Gobernación, de la que solicitamos  y esperamos una intervención urgente y enérgica para frenar esta maniobra, que si continua aplicándose no detendrá la lucha de miles de oaxaqueños y sólo provocará un movimiento nacional de protesta contra la fabricación de delitos y el uso torcido de la ley para atacar a quienes quieren liberarse de las cadenas de la pobreza y la explotación.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más