MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

La riqueza, el valor y el trabajo

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• Carlos Marx expuso la falsedad capitalista al separar el concepto de los bienes útiles y el esfuerzo humano acumulado

En abril de 1996, la ex primera ministra de Inglaterra Margaret Thatcher, “La dama de hierro", dijo acerca de la riqueza de los países: "Los países no son ricos en proporción a sus recursos naturales... son ricos cuando sus gobiernos tienen políticas que fomentan la creatividad esencial, la iniciativa y el espíritu emprendedor del hombre, y reconocen su deseo de hacerlo mejor por su familia".

Puso de ejemplo a países que no tienen abundantes recursos naturales y son prósperos, como Japón o Suiza, en oposición a otros con abundantes recursos naturales, pero que no son los más "ricos" en la tabla de naciones, como Angola o Rusia.

Su discurso, muy aplaudido y multicitado posteriormente, emotivo y aparentemente certero, fue y es, sin embargo, falso e hipócrita.

Falso, porque confunde intencionalmente dos conceptos diferentes, ampliamente discutidos por la ciencia económica y finalmente puestos en su lugar, que no es el que asegura ella.

Hipócrita porque ella sabía esa falsedad: utiliza palabras que enmascaran los peores abusos del sistema capitalista que defiende y edulcora, al igual que hoy lo hacen todos los poderosos del mundo y sus lacayos y esbirros.

Tal es el caso del empresario Ricardo Salinas Pliego, el séptimo hombre más rico de México, quien insultó a los mexicanos que piensan que México es rico en recursos naturales: "No sean pen...", dijo, y aseguró, como Thatcher, que la riqueza "está en la mente".

Se equivocan. Carlos Marx lo explicó y puso orden en una confusión que llevaba años atormentando a los pensadores más poderosos de la época anterior a él.

Creo urgente que mis compañeros antorchistas lo entiendan bien, pues no es complicado, aunque es un nuevo razonamiento, diferente para el trabajador humilde, que choca con las ideas preconcebidas que rigen nuestra vida económica (no hay cosa más importante que tener ingresos para poder dar de comer a los seres queridos), y por ello de entrada le cuesta trabajo verlo.

Nos han hecho creer que la "riqueza" es el dinero (el "espíritu emprendedor" del que habla doña Thatcher ha llevado a los halcones del imperio a acumular mucho dinero en sus cuentas) el cual, a su vez, tiene una cualidad mágica que llamamos "valor" y puede con este comprar lo que sea que necesitemos, como el alimento sin el cual nos moriríamos.

Por eso así pensamos y no sólo creemos, sino que toda nuestra vida es trabajar para malvivir con unos pesos (dinero) que nos dan de salario los poderosos, como las Thatcher o los Salinas.

No. Riqueza y valor son conceptos diferentes.

La riqueza son los bienes de consumo, las cosas útiles que necesitamos para seguir viviendo, y es este carácter de cosa útil, definido por sus características materiales, lo que lo determina como riqueza.

Si una persona no posee suficientes satisfactores se dice que es "pobre", mientras que quienes acumulan muchos bienes de consumo se consideran "ricos"; pero la riqueza es un atributo de los valores de uso, de las cosas útiles, no de los hombres.

El dinero, por su parte, es "riqueza" porque puede intercambiarse por cualquier bien de consumo, pero la riqueza no son los billetes en tu bolsillo o cuenta bancaria, son estos bienes de consumo, las cosas útiles.

"Pero esta utilidad de los objetos no flota en el aire. Es algo que está condicionado por las cualidades materiales de la mercancía y que no puede existir sin ellas".

La riqueza radica, pues, en la materialidad de las cosas; el maíz es alimento por su naturaleza, si fuera piedra no alimentaría y no tendría esa utilidad.

La habilidad, inteligencia y trabajo de los obreros petroleros arranca del subsuelo el petróleo y lo refina para hacer combustibles y otras cosas útiles. Pero si México no tuviera petróleo, de nada serviría esa habilidad de los petroleros, quienes se dedicarían a otra cosa; si no, se morirían de hambre.

"Lo que constituye un valor de uso o un bien es, por tanto, la materialidad de la mercancía misma, el hierro, el trigo, el diamante, etcétera... Los valores de uso constituyen el contenido material de la riqueza".

Luego, la riqueza de una nación sí son sus recursos naturales. Pero Marx sigue analizando: "la naturaleza es la madre de la riqueza material, ... el trabajo es el padre".

En efecto, si no tuviésemos petróleo en nuestro subsuelo, por mucho que trabajaran los obreros no lo encontrarían y no lo disfrutaríamos.

La riqueza son los bienes de consumo, las cosas útiles que necesitamos para seguir viviendo, y es este carácter de cosa útil, definido por sus características materiales, lo que lo determina como riqueza.

Pero, si sí lo tuviésemos y no existieran los obreros petroleros que trabajan para extraerlo del suelo y transformarlo, tampoco lo disfrutaríamos, tampoco sería un satisfactor de necesidades, un valor de uso; se convierte en valor de uso, en riqueza material solamente cuando la fecunda la mano extractora y transformadora del trabajo y la pone al alcance de la sociedad para su consumo, para su uso.

Esta ley es universal: "Los valores de uso constituyen el contenido material de la riqueza, sea cual fuere la forma social de esta".

"Como creador de valores de uso, como trabajo útil, pues, el trabajo es, independientemente de todas las formaciones sociales, condición de la existencia humana, necesidad natural y eterna de mediar el metabolismo que se da entre el hombre y la naturaleza, y, por consiguiente, de mediar la vida humana". Y así será mientras exista la humanidad y tenga la necesidad de comer.

Pero la forma social actual es el capitalismo, y es la sociedad que Marx analizó: "En la forma de sociedad que hemos de examinar, (los valores de uso) son a la vez los portadores materiales del valor de cambio".

"La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como un 'enorme cúmulo de mercancías', y la mercancía individual como la forma elemental de esa riqueza".

La riqueza, los valores de uso, en nuestra sociedad, existen bajo la forma social de mercancías, y las mercancías, por su forma social específica, son una fusión de dos valores; el valor de uso y el valor de cambio. El primero, que ya vimos, es el que los convierte en riqueza.

El segundo es el que se encierra en eso a lo que llamamos simplemente como valor. Las cosas (mercancías) "valen", el dinero "vale", el trabajo "vale", etcétera.

Como se ve, la riqueza y el valor son cosas distintas y hasta excluyentes: "En cuanto valores de uso, las mercancías son, ante todo, diferentes en cuanto a la cualidad; como valores de cambio sólo pueden diferir por su cantidad, y no contienen, por consiguiente, ni un solo átomo de valor de uso".

Esto quiere decir que en eso que llamamos valor no hay nada de lo que llamamos madre naturaleza, el "valor" excluye a los valores de uso, es otra cosa, aunque los valores de uso son los portadores del valor, este no contiene, "... ni un solo átomo de valor de uso".

¿Qué es el valor? "... el valor de cambio se presenta como relación cuantitativa, proporción en que se intercambian valores de uso de una clase por valores de uso de otra clase".

Pero esto es posible porque en toda su diversidad, todas las mercancías son iguales como valores, y para intercambiarlas sólo hay que establecer la proporción que permita intercambiar una cosa por otra de igual valor.

En una explicación profunda y detallada, Marx demostró que la sustancia del valor, es decir, aquello en lo que son iguales las dos mercancías que se intercambian es el trabajo humano que encierran.

Sólo que, por la forma de mercancía (forma inevitable en el actual sistema), el trabajo humano que creó a la mercancía, que está cuajado en ella, se nos presenta bajo la forma de "valor", su cantidad (cantidad de trabajo), que en realidad se mide por su duración, (tiempo de trabajo), se nos presenta bajo la forma de "cantidad de valor", que, a su vez, no se mide en tiempo, sino en dinero.

¿Por qué en dinero? Porque el dinero original (oro, plata) también es un cuajo de trabajo humano, y cada vez que "compra" una mercancía, lo puede hacer porque tiene la misma cantidad de trabajo humano que aquella mercancía por la que se cambia, tienen el mismo valor.

El trabajo humano transforma las cosas y las convierte en cosas útiles, es el padre de la riqueza, crea nueva riqueza, pero no "crea valor", el trabajo es el valor, las cosas valen porque son determinada cantidad de trabajo humano y al "valor" lo constituye solamente ese trabajo humano.

La riqueza, pues, no la crea "la creatividad esencial, la iniciativa y el espíritu emprendedor", sino la naturaleza y el trabajo humano.

¿Qué es lo que ha acumulado Inglaterra para llamarse a sí misma (en boca de doña Thatcher) una nación rica, pese a no tener abundantes recursos naturales?: trabajo humano.

¿Acaso el de los empresarios imperiales de esa soberbia nación? No: el de los trabajadores, los suyos, su clase obrera, y el que les han robado a los trabajadores de las naciones a las que tienen directamente sometidas o en las que tienen invertido capital; les roban sus riquezas naturales y su trabajo creador de riqueza.

La riqueza de Inglaterra es fruto del robo de los capitalistas ingleses a los trabajadores ingleses y a los del mundo.

Pero comprender la diferencia entre riqueza y valor y cómo este no es otra cosa que determinada cantidad de trabajo humano nos sirve para mucho más que para ver el engaño y las malas intenciones de doña Thatcher. Eso lo veremos en la siguiente colaboración.

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