MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

La Paz, Edomex, vive entre inundaciones y falta de agua potable

image

• Colonos lidian con colapsos viales y compra de pipas ante la falta de obras públicas eficientes

Miles de habitantes del municipio de La Paz sufren las inclemencias de la temporada de lluvias. Las vialidades que atraviesan el territorio local se convierten en verdaderas lagunas que dificultan la circulación de vehículos y, por tanto, el traslado de miles de personas que se ven en la necesidad de moverse a sus centros de trabajo, escuelas o viviendas.

Son evidentes las fallas en el sistema de drenaje, la falta de mantenimiento y la indiferencia de las autoridades municipales y estatales. Dejaron de realizar el mantenimiento preventivo y ahora culpan a la población de tirar basura, cuando también son evidentes las fallas del servicio de recolección de desechos y del departamento de limpias, que no cumplen con el mantenimiento de los espacios públicos como camellones, avenidas y espacios comunitarios.

Las recientes precipitaciones han superado la capacidad del sistema de drenaje, provocando inundaciones que alcanzan hasta un metro de altura.

Las recientes precipitaciones han superado la capacidad del sistema de drenaje, provocando inundaciones que alcanzan hasta un metro de altura, dejando vehículos varados y, por consecuencia, la población pierde sus pertenencias. 

Las viviendas corren igual riesgo; las familias pierden sus bienes, pero lo más grave es que nadie se hace responsable de las fallas técnicas y culpan a la naturaleza.

Dentro de los daños están los baches que tapizan todas las calles y avenidas, perjudicando a los automovilistas, que, además de perder muchas horas en los embotellamientos, se ven obligados a gastar en reparaciones de los males que se originan por las malas condiciones de las vialidades.

Las lluvias arrastran lodo de los cerros, provocando acumulaciones en las partes bajas como la carretera México-Texcoco, el cierre de la vialidad, el tránsito lento, afectando a miles de ciudadanos que habitan en la región, y nuevamente ninguna autoridad asume la responsabilidad de reparar la infraestructura urbana, lo que implicaría un sistema de drenaje eficiente y la pavimentación de calles y avenidas.

A estos daños se suman los problemas sanitarios, la proliferación de insectos que provocan enfermedades en la piel e intestinales. Los más afectados son los niños y personas mayores.

A estas deficiencias se suma la falta de agua en el cerro El Pino y San Isidro, donde habitan más de 43 mil ciudadanos que carecen de agua de calidad.

En San Isidro, algunas colonias tienen agua del tanque La Caldera, agua de mala calidad, que llega a los domicilios de color amarillo con olores fétidos, que no es apropiada para el consumo humano. Las familias se ven obligadas a comprar agua purificada para lavar utensilios de cocina, frutas, verduras y en la preparación de alimentos.

En el cerro El Pino, la situación que viven las familias es más complicada, no existe red de agua potable y adquieren el vital líquido a través de pipas y carros cisterna de particulares que definen el costo del tinaco de agua. Una familia gasta más de 500 pesos a la semana en la compra de agua.

En los dos casos, las familias solicitan la perforación de un pozo de agua, demanda que ha quedado pendiente, porque las autoridades locales y del Estado de México no atienden. Los vecinos han solicitado a la gobernadora del estado, Delfina Gómez Álvarez solución; sin embargo, a la fecha no hay respuesta a las peticiones.

Las demandas son de primera necesidad, contar con agua entubada y de calidad es un derecho universal que las autoridades morenistas niegan a los habitantes del municipio de La Paz y, por otro lado, se olvidan de cumplir con obras de drenaje que garanticen el desalojo de aguas negras y pluviales, que debería ser una prioridad.

Se ha vuelto algo cotidiano no tener agua y recurrir a comprar el vital líquido para cumplir con las necesidades básicas y, por otro lado, perder los bienes familiares por las inundaciones que azotan la zona. Una contradicción que bien pudiera resolverse si al gobierno local, estatal y federal le interesara el bienestar de la población, pero sus intereses son otros.

Ante este panorama no queda más que la denuncia y la exigencia de que todos los mexicanos tenemos derecho a los servicios de calidad, sólo unidos y organizados podremos vencer la resistencia de un gobierno que promete y no cumple.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más