Casi cinco semanas, es el tiempo que les queda a los candidatos de Colima para hacer campaña electoral, el día 27 de junio, es la fecha limite que puso el Instituto Electoral. Pero, a mi juicio, por todo lo que ya vimos y escuchamos en estas últimas semanas transcurridas, parece ser, que todo lo que tenían qué decir y prometer, al electorado, ya fue dicho y prometido reiteradamente; y si la memoria no me falla, puedo afirmar que, nadie, absolutamente nadie, ha dicho nada, de cómo ve, qué piensa y qué propone, para enfrentar y remediar el gravísimo problema que significa la falta de vivienda, que padecen miles de familias en todo el Estado. Es por esto, dado que parece, que todos los aspirantes rehúyen abordar este tema, me permito exponerlo aquí - hasta donde puedo -, buscando la atención que merece este grave problema social.
Para no cometer algún atropello involuntario, debo precisar que la Ley de Vivienda para el Estado de Colima, - de acuerdo a su última reforma publicada en el periódico oficial, del 11 de junio del 2016 -, estipula en el artículo 9º del Capítulo II, lo siguiente: "Son autoridades para la aplicación de la presente Ley en el ámbito de sus respectivas competencias: I. El Ejecutivo; II. La Secretaría; III. El Instituto; y IV. Los ayuntamientos." Por lo tanto, si sabemos ya, que gane quien gane, y pierda quien pierda en la próxima contienda electoral, el Gobernador del Estado, - con sus secretarías e instituciones -, seguirá siendo el mismo para los próximos tres años, esta claro entonces, que son, a los 752 candidatos a alcaldes y a sus respectivos suplentes, a los que se refiere, sobre todo, el presente trabajo.

Por datos que ya son muy conocidos, gracias a la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI, se sabe que en todo el Estado de Colima, existen 205 mil 243 viviendas particulares habitadas, y que el promedio de ocupantes por vivienda es de 3.5; sabemos también, que del total de las viviendas mencionadas, sólo el 60.4 por ciento son propiedad del que las habita, estas son unas 123 mil 967 viviendas; por lo tanto, con estos datos es fácil ya deducir, que el 39.6 por ciento, algo así como 81 mil 276 viviendas habitadas, no son propiedad de quien las ocupa; el INEGI dice que son alquiladas, de un familiar o prestada, u otra situación o no esta especificado, pero para la intención del presente análisis esto no es relevante. Lo que sí importa destacar ahora - y mucho -, es que, conforme al promedio de ocupantes por vivienda, ya dado líneas arriba, los colimenses que no tienen vivienda propia son, 284 mil 466, esto es, el 39.9 por ciento de la población total del estado. Si los candidatos y candidatas a las alcaldías, pudieran tan siquiera redondear el porcentaje que damos, verían claramente, que son cuatro de cada diez, los colimenses que esperan mínimamente, que algo se diga sobre esto, que es su preocupación principal .
Pero vayamos un poco al detalle. Conforme al procedimiento arriba utilizado, y a los mismos datos que publicó el INEGI, vemos ahora cómo esta la situación de la vivienda en los municipios donde se concentra la mayoría de población de todo el estado, y por lo mismo, la mayoría de las familias que no cuentan con vivienda propia.
Intentaré exponer la situación de los municipios y sus datos, de manera descendente, conforme al número total de habitantes, cuya vivienda que habitan no es, ni ha sido nunca de su propiedad. Ante esta razón, queda en el primer lugar el municipio de Manzanillo, donde según el INEGI, son 52 mil 759 las viviendas particulares habitadas que existen ahí, con un promedio de 3.5 ocupantes en cada una; aquí, el 41.3 por ciento de las viviendas no son propiedad de quien las ocupa, estas suman unas 21 mil 789 viviendas, que multiplicadas por el promedio de ocupantes, nos da un total de 76 mil 263 manzanillenses sin vivienda propia, el 41.3 por ciento de la población total del municipio. Esto es Manzanillo, un puerto de altura sostenido con mucha gente pobre y sin vivienda.
El segundo lugar, con mayor población sin vivienda propia, lo ocupa el municipio de Colima, donde hay 45 mil 769 viviendas particulares habitadas, con un promedio de 3.3 de ocupación por vivienda; en este municipio, el 37.5 por ciento de las viviendas habitadas no son propiedad del ocupante, lo que significa unas 17 mil 163 viviendas, estas, multiplicadas por el promedio de ocupación, nos da un total de 56 mil 638 colimenses sin vivienda propia, lo que significa, el 37.5 por ciento de su población total. Es en este municipio, donde el Movimiento Antorchista tiene años tratando de llamar la atención de las autoridades sobre este tema; prueba de ello son, las colonias Unidad Antorchista y Tercera sección, asentadas al noroeste de esta ciudad, que son, a pesar de todo, el ejemplo más tangible de cómo se debe resolver la falta de vivienda.
Tecomán ocupa el Tercer lugar. En este municipio, las viviendas particulares habitadas suman 32 mil 183, con un promedio de 3.8 de ocupantes por vivienda; Aquí, el 44.8 por ciento de las casas habitadas no son propiedad de quien las ocupa, suman 14 mil 418 viviendas, que, conforme al promedio de ocupación dado, arroja un total de 54 mil 788 Tecomenses que no tienen vivienda, el 45 por ciento del total de su población. Finalmente tenemos a Villa de álvarez, donde según INEGI, hay 42 mil 222 viviendas habitadas, con un promedio de 3.2 de ocupación por vivienda; en este municipio, el 39.1 por ciento de estas, no son propiedad de quien las ocupa, son 16 mil 509 viviendas, que, multiplicadas por el promedio de ocupación, nos da un total de 52 mil 829 Villalvarenses sin vivienda propia, 38.6 por ciento de su población total. Hasta aquí, lo que podemos deducir de los datos publicados por INEGI.
Antes de terminar, quiero aclarar que investigar los datos aquí referidos, y otros más que son harto fácil de consultar en las mismas fuentes encargadas de medir la política social, así como las deducciones lógicas que, de ellas, sin dificultad se pueden sacar, debieran de constituir una práctica seria y cotidiana, para quienes en verdad se propongan como meta, en un plan de gobierno, trabajar para cambiar y mejorar en serio las condiciones de vida de los que menos tienen. La falta de investigación y estudio serio en un candidato, lo convierte en un simple charlatán. Finalmente debo decir, que, al día de hoy, sólo cuatro de los diez candidatos, hicieron caso al llamado de Antorcha para enfrentar la falta de vivienda en sus respectivos municipios: Virgilio Mendoza Amezcua, de Manzanillo; Walter Oldenbourg Ochoa, de Colima; Lilia Figueroa Larios, de Minatitlán y Karla Cortez, de Ixtlahuacán. En próximos días, acudirán con propuestas serias, ante los grupos de solicitantes de vivienda. ¡Atentos al llamado!, La consigna para ganar es: ¡Techo y vivienda, para el que no lo tenga! Adelante.
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