• Múltiples funcionarios abandonan puestos clave e inician campañas anticipadas evadiendo leyes estatales
Desde hace más o menos dos meses, varios políticos de diferentes partidos han salido de donde estaban refundidos a recorrer pueblos, comunidades, colonias marginadas en busca, una vez más, de otro puesto político para asegurar su permanencia por tres o seis años más; buscan seguir viviendo del erario del pueblo y gozar de los privilegios que le da el Estado al ser ganador de una contienda electoral.
Se debería hacer una ley en el Congreso para que ningún funcionario pueda dejar el cargo para irse a hacer campaña política y montarse en otro puesto.
Morena ya inició el proceso para elegir a los coordinadores de los Comités de Defensa de la Transformación, que no es otra cosa más que la elección de los candidatos para el 2027.
Por otra parte, los aspirantes de los otros partidos PAN, PRI, MC y otros se han dado a la tarea de recorrer el estado presentando proyectos sociales por medio de fundaciones y organizaciones para “no violar la ley electoral”. Como dice el dicho: para todo hay maña, menos para la muerte.
Estos actos de precampaña llaman mucho la atención porque el Instituto Estatal Electoral en Sonora hasta ahora no ha dado su postura, ni siquiera ha hecho algún llamado de atención; se ha limitado a ser un espectador más en estas campañas políticas que ya comenzaron disfrazadas de eventos masivos, eventos de fundaciones u organizaciones sociales, pero en el fondo, repito, son campañas políticas anticipadas.
Llama la atención que varios de estos actores políticos, en sus discursos y promesas, ofrecen al pueblo lo mismo de siempre: “ahora sí yo te voy a cumplir”, “trabajaré para todos”, “vamos a ser un gobierno de puertas abiertas”, “es tiempo de los sonorenses”, etcétera. Frases trilladas que usan en cada periodo electoral.
También vemos a varios de ellos renunciar a sus cargos para andar pidiendo el voto a la gente. ¿A poco es más importante andar recorriendo las comunidades haciendo circo, maroma y teatro que la educación de miles de niños y jóvenes?

Pues para Froylán Gámez, exsecretario de Educación en Sonora, sí es mucho menos importante la educación. Hay escuelas que no tienen ni la infraestructura básica para operar de manera decente. También vemos a Célida López, quien renunció a la secretaría de Sagarhpa estatal.
¿Y los problemas de los agricultores y pescadores dónde quedan? Pues que esperen otros años más, ya que es más importante obtener otro puesto político.
Se debería hacer una ley en el Congreso para que ningún funcionario que esté al frente de una secretaría, presidencia municipal o gubernatura pueda dejar el cargo para irse a hacer campaña política con el objetivo de montarse en otro puesto.
Eso de dejar tirado su trabajo por irse a candidatear habla de poca seriedad y compromiso, y también demuestra que están pensando en otras cosas, menos en cómo mejorar la situación de sus gobernados.
En estos días también ha salido a relucir la aparición del expresidente municipal de Hermosillo, “El Maloro Acosta”, quien estuvo al frente de la capital sonorense del 2015 al 2018. Su paso estuvo marcado por ser un gobierno autoritario y déspota.
En su periodo, varias familias organizadas en el Movimiento Antorchista se vieron obligadas a instalar un plantón de noche y de día a las afueras del Palacio Municipal porque las obras de agua potable, drenaje y electrificaciones no avanzaban.
Cabe mencionar que ni en los casi tres meses que duró el plantón ni en su administración, “El Maloro” se dignó ni tantito a recibir a los que protestaban a las afueras del palacio; mejor organizó una campaña de desprestigio contra los líderes sociales para obligarlos a desistir de la lucha que estaban dando por los servicios básicos.

Y ahora, después de ocho años, con las siglas del Partido Verde Ecologista, viene a dar consejos de cómo gobernar bien; como dicen por ahí, “que lo compre quien no lo conozca”.
Este tipo de políticos son los que los partidos políticos les vienen a ofrecer a los ciudadanos, puro reciclado, puro cartucho quemado, y el asunto está en que, a como dé lugar, uno de ellos ganará.
Yo creo que los ciudadanos deben ser más críticos con los que aspiren a un puesto. Exigir resultados, buen historial en la lucha social, tener verdadera intención de hacer las cosas bien, que su discurso sea congruente.
En un video reciente le preguntan al exsecretario de Educación: ¿quién es Froylán Gámez? Y él contesta: un padre de familia, esposo de no sé quién, hijo de fulano, etcétera.
Pero eso es lo que menos le interesa a la gente, la gente quiere saber qué han hecho por los ciudadanos para llegar y pedir el voto. Mientras el pueblo no tenga un partido político en el cual pueda poner a sus mejores líderes, verdaderos líderes con una trayectoria impecable, seguiremos viendo lo mismo cada tres años, las mismas promesas, los mismos discursos y los mismos malos resultados.
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