MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Para un resultado distinto, un procedimiento distinto

image

• Las movilizaciones sociales en Tabasco evidencian la falta de estructura para exigir soluciones a demandas populares

Igual que en 2024 y 2025, más o menos por estas fechas, cuando el calor es más intenso que el resto del año, el pasado viernes 4 de septiembre a las 4:00 de la tarde, vecinos de Villa Tamulté de las Sabanas iniciaron una protesta en contra de los apagones y la falta de agua en esta parte de la entidad tabasqueña, conocida como zona indígena Yokot’an; región que comprende diecinueve rancherías como Aniceto, Rovirosa, Tocoal, La Loma, La Manga y Miramar; además de 32 comunidades. 

El compromiso de las autoridades para resolver el problema ha sido, en todos los casos, la construcción de una subestación eléctrica con la capacidad suficiente para dotar de energía a toda la comunidad; compromiso que hasta el momento no se ha hecho realidad, y es la causa principal de las recurrentes protestas.

Todos recuerdan cómo hace un año hasta chicharrones hicieron en medio de la carretera para alimentar a los pobladores en lucha, con los dos marranos que donaron quienes no podían participar directamente en el plantón. Este año, sin embargo, sólo se conformaron con organizar un "bailongo" improvisando la carpeta asfáltica como pista de baile.

La protesta se levantó, en aquella ocasión, cuando funcionarios del gobierno estatal firmaron una minuta comprometiéndose a destinar un terreno para la construcción de la subestación eléctrica e iniciar la obra lo antes posible. 

Con el paso de los días y después de que se enfriaron los ánimos de la gente, ese terreno se cambió por otro, porque "no reunía los requerimientos de la construcción".

Esta vez el compromiso es similar: el 28 de septiembre de 2026 se iniciará la obra a cargo del gobierno estatal y federal, pero en el terreno nuevo.

Cabe subrayar, como ya quedó dicho, que no es la única vez que Tamulté de las Sabanas protesta ni el único grupo que lo hace. Tan sólo el año pasado, la Secretaría de Gobierno documentó más de 30 bloqueos en distintos puntos del municipio de Centro, como Tamulté de las Barrancas, Atasta de Serra, Indeco, Miguel Hidalgo, Gaviotas y Bosques de Saloya, con la participación de más de mil 500 personas en total.

El Heraldo de Tabasco del 17 de junio de 2025 publicó por su parte: "Acumula CFE 7 mil 320 apagones y 57 protestas en Tabasco. De 2022 a mayo de 2025, la CFE acumuló 7 mil 320 apagones en Tabasco, los cuales provocaron 57 manifestaciones por parte de los afectados".

Pero los problemas con el suministro de energía eléctrica son sólo una de tantas causas que motivan que la gente, ya cansada de la situación, se decida a tomar las calles. También hay marchas y bloqueo de carreteras por falta de aulas en las escuelas, por problemas con el drenaje, por carencia de vivienda, por desabasto de medicamentos en los hospitales, y para exigir pavimento en las calles principales de las colonias.

Ante esta situación, lejos de cambiar el rumbo de la política social, los gobiernos del pasado y del actual prefieren obedecer las directrices del gran capital nacional y mundial, que presiona para que las autoridades de nuestro país inviertan, no en los sectores más pobres y marginados, sino en los grupos más poderosos, brindándoles todas las facilidades para que instalen aquí sus negocios, aunque las utilidades de esas empresas vayan a parar a manos privadas, o peor aún, se las lleven al extranjero.

Para muestra, tenemos que en el Presupuesto Federal de 2026 se asignaron apenas 135 mil millones de pesos para obra pública, al mismo tiempo se autorizaba una cifra 41.48 % mayor de inversiones para apoyar con infraestructura a los parques industriales, es decir, un paquete de 5.6 billones que benefician directamente a particulares con el mayor poder económico. 

"No son los sanos los que necesitan del médico, sino los enfermos", sentencia la Biblia; y sin embargo, todos los gobiernos, incluida la 4T, se empeñan en "ayudar" a quien no lo necesita. Por lo tanto, cabe la pregunta: ¿para quién gobiernan?

Lo que pasa en Tamulté de las Sabanas es el espejo de lo que sucede en todo México, donde la política social no la dictan las necesidades de la clase trabajadora ni de los más desfavorecidos, sino de los capitalistas más encumbrados que, haciendo uso de su poder económico y su influencia política, son quienes dictan el destino de los recursos públicos y del presupuesto. Mientras tanto, ¿qué hacemos los que formamos parte de las grandes mayorías trabajadoras? 

Cuando nos aprietan los problemas, y sólo cuando eso sucede, nos decidimos a unirnos y a luchar; pero lo hacemos de manera espontánea y sin una estructura organizativa que nos guíe y oriente y lleve la protesta a buen término.

Por lo tanto, estamos urgidos de una solución pronta y expedita; de tal forma que estamos dispuestos a creer al primer funcionario de gobierno que nos venga a decir lo que queremos escuchar. 

Cuando eso sucede, inmediatamente levantamos todo y nos retiramos a nuestras casas sin exigir garantías para el cumplimiento de los acuerdos firmados; y lo que es peor, desintegramos nuestra organización y no nos acordamos de ella hasta el siguiente año que es cuando nos vuelven a apretar los problemas. El resultado es que una y otra vez tropezamos con la misma piedra.

Y aquí está la prueba: en 2024 el bloqueo duró cinco horas, se firmaron los compromisos y se levantó el plantón; en 2025 duró 26 horas; y ahora, en este 2026 duró dos días y medio; y a pesar de que, de acuerdo con Novedades de Tabasco del día 30 de junio de 2026, el gobierno federal tiene programado invertir más de 800 millones de pesos en Tabasco en la construcción de cuatro nuevas subestaciones eléctricas, según el anuncio hecho por Sheila Guadalupe Cadena Nieto, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (Semades), los habitantes de Tamulté de las Sabanas han tenido que bloquear las carreteras para ser escuchados y para que se les prometiera tomar en cuenta su petición, con el riesgo de ser engañados nuevamente; porque el problema de fondo no es la falta de recursos, sino el hecho de que éstos están destinados a beneficiar a las clases más poderosas económica y políticamente.

Queda claro entonces que, si queremos esta vez un resultado distinto, nuestra forma de proceder también deberá ser distinta. Constituirnos en una organización en lucha permanente para enfrentar todo tipo de problemas puede ser un buen comienzo.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más