Preguntas sobre el progreso de un pueblo. A 38 años de Antorcha en Nicolás Romero
¡Que voz de la de Melanie Cuz!, ¡como bailan!, ¡que maravilloso evento!, exclamó la mujer a mi lado al presenciar los números culturales del festival por 38 aniversario de Antorcha en Nicolás Romero, –que bueno que asistí.

¿Quién es el señor que habló, no lo conozco? – es el maestro Abel Pérez Zamorano, el nuevo dirigente de la organización a nivel estatal –¿entonces ya no está el maestro Brasil Acosta? – no, al igual que al maestro Tolentino la organización les encomendó nuevas tareas.
–Me gustó como habla, no sé qué tienen los maestros de Antorcha que te convencen, ha de ser que hablan con la verdad, que te dicen la realidad en la que vive uno, que te instan a unirnos y a organizarnos, que la unión hace la fuerza, que quieren un futuro en el que nuestros hijos y nietos vivan mejor–.
¿Qué te gustó de su discurso? –Son varias cosas, lo que más me impactó fue cuando dijo que Estados Unidos no se esperaba que Irán resistiera sus ataques intervencionistas, que nosotros como pueblo debemos estar pendientes, atentos y no tomar a la ligera las amenazas de los gringos, y que en caso de que eso suceda debemos estar unidos, organizados y conscientes para defender nuestros derechos, soberanía e independencia–.
Así es, Antorcha nos ha enseñado que el pueblo debe hacer a un lado su pasividad, su conformismo y su individualidad porque el estar desunidos nos vuelve vulnerables a la mediatización, a la falta de obras en sus comunidades, a un sistema de salud ineficiente por las políticas sociales del gobierno, a una educación en retroceso que forja desempleados, a los embates de la inseguridad que cada día afecta a todos, y hoy en día nos advierte que los ataques del imperialismo yanqui pueden ser una realidad.
–¿Entonces, Antorcha nos une para defendernos? – Sí, desde hace 38 años a nivel local y a 52 años en México nuestra organización viene educando políticamente a los más pobres de esta patria con el objetivo de construir una fuerza social que luche por los intereses del pueblo, que sea capaz de influir en las decisiones del país y que dentro de poco tiempo protagonice un cambio social que brinde vivienda, educación, cultura, salud y trabajos bien remunerados a todos los mexicanos.
–¿Por consiguiente la colonia Clara Córdova en donde vivimos es un ejemplo de lo que puede hacer el pueblo organizado? Sí, el maestro Abel mencionó que son ya casi cuatro décadas de trabajo material y cultural en beneficio de miles de familias humildes de Nicolás Romero y los municipios de la región.
–¿Te acuerdas cómo comenzó Antorcha? - Claro nunca se me va a olvidar, hace 38 años, un sábado 5 de noviembre, 470 familias se instalaron en lo que se conocía en aquel entonces como la Magueyera, un predio habitado ya por 25 hogares en el que se sembraba maíz y cuya principal imagen eran las filas de magueyes. De un día a otro la nueva comunidad fue llamada Cartolandia, porque las pequeñas casas estaban construidas con el papel que se usa para los envases de leche.
Desde el primer día demostraron que estaban organizados, contaban con representantes de colonia, de manzana y de calle, se hacían rondines y guardias de día y de noche para prevenir cualquier contingencia.
Su llegada, con el consentimiento de los fundadores que a su vez se integraron a Antorcha, estaba en peligro, un expresidente municipal quería el terreno para construir una unidad habitacional y agrandar su riqueza, la policía municipal, estatales y fiscalía hostigaron a la nueva comunidad e incluso pretendieron desalojarlos, todo fue en vano, la decisión y la necesidad preponderaron. Entonces defendimos nuestros lotes y empezaron las gestiones y marchas al gobierno del Estado de México para que se nos reconociera como propietarios.
Los primeros años fueron de carencias y de vivir entre el lodo, sin agua, sin drenaje, sin electricidad y con la discriminación de los habitantes de las colonias aledañas, no nos querían, nos humillaban, estaba prohibido que nos dieran agua o apoyaran con cualquier cosa.
La unión empezó a dar resultados, a cinco años, después de múltiples gestiones, el cinco de noviembre de 1993 el gobierno, a través de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (CRESEM), escrituró la colonia a favor de los residentes.
Siguió la lucha y el trabajo en colectivo. El primer servicio que ganamos fue la introducción de la red de energía eléctrica, luego vino el drenaje, el agua potable y las pavimentaciones, en donde hombres, mujeres y niños, todos juntos, excavamos las cepas y ayudamos a instalar los tubos de albañal, los pozos de visita y la red hídrica.

Se construyeron las canchas de la colonia, un dispensario médico que después se transformó en Centro de Salud, la biblioteca pública, el preescolar, la primaria y tras más gestiones, el gobierno construyó el teatro auditorio, la casa del estudiante que pasa a ser el Centro de Capacitación y Actividades Políticas (CECAP), una guardería que hoy es el Centro de atención Psicológica " COCOXCALLI", la casa del abuelito y el bufete de abogados.
De una colonia de papel, hoy a 38 años de su fundación, somos una comunidad modelo que sigue organizada y que lucha no solo por el bienestar de nuestras familias, sino por el progreso de Nicolás Romero. Un progreso que ha cundido en las colonias Wenceslao Victoria Soto, Aquiles Córdova, Elsa Córdova, Prolongación Loma de la Cruz, Crescencio Sánchez, Espartaco, Pedro Sánchez, Manuel Serrano, Manuel Celis y la Morelos en el municipio de Atizapán de Zaragoza.
Una admiración que comparten las colonias vecinas que antes no nos querían, puesto que hoy reconocen nuestra fortaleza y nuestra lucha por vivir mejor. Les ha sorprendido que en tan poco tiempo progresáramos, pero, sobre todo, les ha llamado la atención nuestra unión, organización y educación política, que está abierta a todos aquellos que quieran brindar un mundo mejor a sus hijos.
Somos un colectivo organizado, que ha influido en el bienestar de muchas comunidades en los diferentes municipios de la región, pero como dijo el maestro Abel, es mucho lo que se ha hecho, pero en comparación por lo que nos falta por hacer es muy poco, el festejo del 38 aniversario de Antorcha representa refrendar nuestro compromiso por luchar por una patria más justa, de oportunidades y progreso para todos.
–Desde hoy asistiré a todos los aniversarios de Antorcha– prometió la mujer a mi lado.
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