• Rumbo a los comicios de 2027, urge educar a los votantes con el objetivo de garantizar el respeto de sus propios intereses
Una de las características del tipo de democracia que impera en nuestro país, es decir, la democracia representativa, es la realización de elecciones en las que, en teoría, la ciudadanía escoge a los políticos que mejor representen sus intereses.
En nuestro país, el pueblo no elige a quien mejor represente sus intereses, sino que dentro de las únicas opciones debe escoger a alguien.
Cada persona que aspire a ser electa debería presentar un proyecto en el que se tomen en cuenta las problemáticas existentes. De igual manera, se establece que son los partidos políticos las plataformas mediante las cuales se puede competir, razón por la que nuestro sistema político electoral está monopolizado por los partidos existentes.
Hay otros lineamientos sobre cómo se deben llevar a cabo estos procesos electorales. Uno de ellos tiene que ver con el tiempo para hacer las campañas.
En el caso del estado de Sonora, se plantea que sea a partir de la primera semana de octubre de este año para las elecciones de 2027. Sin embargo, como es característico de la clase política mexicana, siempre se busca la forma en la que la ley quede al margen de sus hechos.
Es así como vemos que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha iniciado campañas para ver quién será el candidato, bajo el disfraz de ser un proceso interno. No es el único partido; es algo común en quienes buscan acceder al poder político, lo que es sólo una pequeña muestra de un problema más complejo.
En nuestro país, el pueblo no elige a quien mejor represente sus intereses, sino que, dentro de las únicas opciones, debe escoger a alguien. De esta forma, realmente la representatividad está condicionada, no hay una libertad real para poder discernir sobre qué proyecto representa mejor los intereses del pueblo, sino aceptar lo que hay.

Los políticos aprovechan esta debilidad intrínseca del sistema para someter la voluntad popular y debilitar el sistema democrático representativo.
El fortalecimiento de nuestro sistema democrático no vendrá de la clase política actual, ellos están muy cómodos pues les permite no comprometerse de manera real con el pueblo, sino sólo hacer promesas que es poco probable que las cumplan, sin que haya una consecuencia de no hacerlo.
Por lo tanto, a quienes les corresponde tomar medidas para que la democracia no sólo sea el negocio o la vía por la que la clase política se perpetúa en el poder es al pueblo mismo.
Sin embargo, no podemos caer en generalidades, es decir, no podemos hacer llamados y esperar a que el pueblo reaccione de manera automática. Una condición necesaria para que esto funcione es que este pueblo esté organizado y educado.
Para ello, este pueblo debe conocer que los problemas que le amargan la existencia día a día tienen un origen, que no es otro sino el sistema económico en el que vivimos. Es decir, para que el pueblo se eduque y se organice, es necesario que se le explique de manera paciente cuál es la verdadera salida.

Los partidos políticos sólo buscan al pueblo cuando necesitan de su voto y para eso utilizan todos sus recursos, no sólo la demagogia, sino que hasta recurren a la compra de la conciencia de las personas, abusando de sus necesidades.
Para terminar con esto, la salida es la organización social, sólo así se podrá respetar realmente la voluntad popular. Los movimientos y organizaciones sociales son la garantía para que el pueblo pueda hacerse escuchar.
No por nada, desde que la 4T llegó al poder, Andrés Manuel hizo todo lo posible para someter a las organizaciones o, en caso de que esto no fuera posible, destruirlas.
La realidad demostró que las organizaciones populares no sólo son necesarias, sino que trascienden a los sexenios, los políticos van y vienen, sólo cuando se van a beneficiar salen a las calles en busca de la gente; las organizaciones persisten, y continúan la lucha en cualquier momento.
Esta es una de las tareas de Antorcha: organizar y educar a la gente para que se fortalezca la democracia, y este sistema representativo realmente tome los intereses de las capas pobres de la población como ejes de toda política pública. De lo contrario, haciendo lo que los partidos oficiales hacen, lo que tendremos es la perpetuación de la dominación sobre los que menos tienen.
0 Comentarios:
Dejar un Comentario