MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Los antorchistas sólo piden obras y fertilizante

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Hablar por hablar, debería ser el título de la columna de Guillermo Garduño, publicada en el periódico Capital, quien, sin el más mínimo conocimiento de quién es, cómo funciona y a cuántos millones de mexiquenses ha beneficiado con su trabajo de gestoría la organización social Antorcha Campesina, lanza una serie de acusaciones en su contra a fin de cumplir el encargo que le hicieran desde las altas esferas del poder.

El columnista -en el argot periodístico a los que ejercen este oficio también se les conoce como "calumnista"-, repite una serie de infamias aprendidas en páginas de diarios de diversa índole que tienen el denominador común de no tomarse la molestia de investigar ningún fenómeno de los que apuntan.

Garduño señala que no cambiará su opinión acerca del funcionamiento de Antorcha Campesina, pero, señor Garduño: ¿conoce Usted realmente el funcionamiento de la organización social más grande y mejor estructurada de México? ¿Sabe algo más de lo que le dictaron sus jefes o publican los medios que se mueven de acuerdo, esos sí, a sus intereses económicos y políticos? No lo sabe, por eso se atreve a ofender a miles de amas de casa, obreros y campesinos que lo único que quieren son obras y servicios en sus comunidades, cuestiones que las autoridades del Gobierno del Estado de México (GEM) debieran otorgarles sin que aquellos protestaran públicamente por las calles por falta de atención del mismo. Lo mismo sucede con los campesinos que solicitan fertilizante subsidiado al 50 por ciento para nutrir sus pequeños terrenos que apenas les dan maíz, sorgo o haba para el autoconsumo.

Los 15 mil antorchistas que se manifestaron públicamente el pasado 14 de marzo en la ciudad capital, en ningún momento pidieron dinero, o "recursos económicos", como señala Garduño. Solicitaron obras, servicios y fertilizante subsidiado al 50 por ciento para los campesinos, cuestiones que bien puede resolver el Gobierno del Estado de México dado que en este año ejercerá un presupuesto para gasto corriente de 292 mil millones de pesos como techo financiero, según lo publicado en la gaceta de la Cámara de Diputados.

A las obras y fertilizante subsidiado al 50 por ciento para los campesinos más rezagados de la entidad, no se les puede llamar "agenda financiera", como dice Garduño; son problemas reales que padecen miles de mexiquenses, pero que el señor Garduño minimiza con tal de justificar la negativa del gobierno a dar solución a los mismos y, sobre todo, para justificar la posible represión en contra de los antorchistas la cual se revela en el siguiente párrafo escrito por el columnista: "Corresponderá al gobierno mexiquense determinar si políticamente la relación con estos personajes continúa siendo rentable a sus intereses, o si de una vez por todas aprovecha la animadversión que en los poderes ejecutivo de la federación y del propio estado de México genera este controversial grupo..."

Así, con la frase: "aprovecha la animadversión", Guillermo Garduño está llamando a la represión en contra de los antorchistas y sus líderes, quienes durante 45 años han gestionado obras y servicios para los habitantes de las comunidades más pobres y rezagadas del Estado de México debido a que sus gobernantes, incluidos los actuales, los tienen en el olvido. Tal es el caso de los miles de pobladores de la Laguna de Chiconautla, Ecatepec, y los de la colonia Víctor Puebla, municipio de Texcoco, quienes desde hace años esperan la construcción de redes de drenaje, agua y cárcamos para evitar inundaciones.

Ni toda esa gente ni los líderes antorchistas esperan que el gobierno les dé dinero. Lo que quieren los miles de antorchistas mexiquenses, y en primer lugar sus líderes, es que el Gobierno del Estado de México realice esas obras; si puede hacerlas con tres pesos, pues que así las realice, siempre y cuando sean obras de calidad. Nada, pues, señor Garduño acerca de la imaginaria "agenda financiera" de la que Usted habla, y seguramente maneja personalmente.

Aceptamos que en la pasada marcha antorchista fue inevitable "exhibir el músculo", el cual, al igual que en un gimnasio, se ha forjado con la labor de gestoría que Antorcha realiza día a día desde hace 45 años y que ha beneficiado a millones de personas.

En esta ocasión, tanto colonos como trabajadores del campo mexiquense decidieron salir a las calles porque están desesperados: saben que está en puerta la temporada de lluvias y miles de mexiquenses se inundarán porque el gobierno no ha construido obras para evitarlas; igual sucede con el asunto del fertilizante subsidiado al 50 por ciento porque está a punto de iniciar la temporada de preparación de la tierra.

Tampoco es cierto que la militancia de Antorcha provenga de Puebla y que invada terrenos. Si el señor Garduño realizara una investigación periodística seria comprobaría que los antorchistas mexiquenses son del Estado de México y que los terrenos de las colonias antorchistas fueron comprados legalmente. A las pruebas nos remitimos.

Por último, el columnista asegura que Antorcha "ya no genera los resultados (...) (en) el número de urnas a las que dicen llegar." El último argumento, lo ha esgrimido en la mesa, una y otra vez, el secretario General de Gobierno mexiquense, Alejandro Ozuna Rivero, a quien una vez más le aclaramos: si en el 2018 miles de mexiquenses no votaron por el PRI en la mayoría de los municipios mexiquenses, fue por el mal trabajo que durante muchos años realizaron los presidentes municipales emanados de ese partido, quienes fueron denunciados por sus prácticas deshonestas y prepotentes; en cambio, el PRI retuvo las presidencias municipales de Ixtapaluca y Chimalhuacán por el trabajo honesto, transparente y de resultados para la gente, que los alcaldes antorchistas han realizado desde el año 2013 en Ixtapaluca y desde el 2000 en Chimalhuacán.

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Por eso, en lugar de estar golpeando mediáticamente a los presidentes de los dos municipios más grandes que gobierna el PRI en el Estado de México y de bloquear administrativamente a esos municipios (el gobierno les debe las participaciones complementarias de los últimos cuatro meses), el GEM debería apoyarlos con entregarles dichas participaciones, y regularizar su entrega, además de realizar las obras que están solicitando. Pero, no solo a ellos, también al resto de miles de antorchistas mexiquenses que residen en 108 municipios de la entidad; así, el resto de los mexiquenses verían que el gobierno estatal actual, a pesar de que lleve los colores del PRI, es un gobierno que realmente vela por el bienestar de sus gobernados.

Pero como parece que eso no está en los planes de los funcionarios del GEM, el próximo 28 de marzo, los antorchistas volveremos a las calles amparados en nuestro derecho constitucional a la libre manifestación, pero ahora en número de 50 mil. A ver si a ese número de mexiquenses también se atreve el gobierno a despreciar y no atender.

Reitero: Antorcha no pide dinero, no pide moches ni dádivas, solicita obras y fertilizante subsidiado al 50 por ciento para beneficio de miles de mexiquenses.

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