De acuerdo al Informe Anual sobre la Situación de Pobreza y Rezago Social que elaboró el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Rezago Social (CONEVAL) en el año 2012, 2 millones 436 mil 600 oaxaqueños, es decir, el 61.95% de la población del Estado de Oaxaca se encontraba en pobreza, de los cuales, apróximadamente 1 millón y medio (38.6 %) presentaban pobreza moderada y un poco más de 91 mil (23.3%) estaban en pobreza extrema.
En ese mismo año, el informe señalaba además, que la condición de rezago educativo afectó a más de un millón de oaxaqueños, equivalente al 27.7% de la población. De igual forma, alrededor de 823 mil habitantes no tuvieron acceso a servicios de salud. El porcentaje de individuos que reportó habitar en viviendas de mala calidad de materiales y espacio insuficiente fue de 24.6 %, es decir, un poco más de 965 mil, mientras que el 55.5% de oaxaqueños reportó habitar en viviendas sin disponibilidad de servicios básicos, lo que significa que las condiciones de vivienda no son las adecuadas para 2 millones 182 mil 800 habitantes.
Según el informe, el 30.1 % del total de viviendas en Oaxaca no tiene acceso a agua entubada, el 28.3% no tiene un servicio de drenaje, el 18.7% cuenta con piso de tierra y el 11.8% de viviendas tiene un solo cuarto donde dormir. En números generales, de los 570 municipios de Oaxaca, 255 presentaban un rezago social alto, y 63 muy alto, según la clasificación.

Si bien es cierto, los datos son de años pasados, sí, pero son un parámetro que ayudan a entender la situación precaria en la que las familias oaxaqueñas viven; además estos datos hacen conocer las carencias de manera más precisa, las condiciones en la que miles de oaxaqueños viven y, por tanto, se tiene que buscar alternativas de solución a cada una de ellas.
El Movimiento Antorchista Nacional, en cuanto a las carencias arriba mencionadas, desde hace 44 años de su nacimiento ha venido resolviendo y manifestando que el modelo económico capitalista (o de libre mercado como suelen defenderlo sus apologistas), además de ser un excelente productor de riqueza, es un pésimo distribuidor de la misma; es decir, que a pesar de que la economía mexicana se le coloca dentro de las quince principales en el mundo, en la realidad es totalmente opuesta, un ejemplo claro de esto es el caso de Oaxaca.
Los antorchistas nos hemos dado a la tarea de estudiar estos datos y con base en ellos, ejercer una labor de gestoría y lucha constante ante los distintos órdenes de gobierno. Por ello, el Comité Estatal de Antorcha Campesina presentó un pliego de necesidades que incluye dotación de servicios de agua potable, drenaje, apertura de caminos, servicios de salud, electrificación, vivienda, espacios educativos, deportivos, culturales, etcétera, desde el inicio de la administración que encabeza Alejandro Murat Hinojosa, Gobernador del Estado de Oaxaca; pero hasta el día de hoy, el antorchismo oaxaqueño ha encontrado una respuesta poco favorable, pues en datos reales sólo 56 obras han sido realizadas, quedando pendientes más de 150. Ante esta falta de atención y solución, los antorchistas hemos acudido, en comisiones pequeñas y grandes, a exigir que se resuelvan nuestras necesidades, lo que hemos encontrado son argumentos huecos que no dan respuesta concreta ante nuestra exigencia. Por ello, y siendo consecuentes con nuestra lucha, el próximo 18 de junio, tal como lo hemos dado a conocer en los medios de comunicacion, pintas y volantes, acudiremos 20 mil antorchistas oaxaqueños a la capital del estado a exigirle al Gobierno en turno, que cumpla con su compromiso porque estamos convencidos todos, de que en Oaxaca no hay progreso ni desarrollo, no solo porque el CONEVAL lo diga, sino porque los antorchistas sentimos, vemos, vivimos en carne propia diariamente las carencias mencionadas. Los antorchistas estamos convencidos de que únicamente organizados y creando una gran fuerza política, podremos transformar la realidad de los oaxaqueños y mexicanos en general. Sabemos, además, que hoy en día la clase política en Oaxaca y en el país, ha perdido piso, y que cada vez más se hace de oídos sordos. Los antorchistas ante eso no debemos perder la esperanza, muy al contrario, habremos de redoblar esfuerzos para ganar una batalla más, porque como dijera Aquiles Córdova Morán, líder de todos los antorchistas: nuestra lucha no es por unas cuantas viviendas, por educación de calidad en tres aulas o por una calle pavimentada más sino que es por un nuevo país, más orgulloso de sí mismo y más consciente de su grandeza y soberanía; más laborioso, productivo y justo para todos sus hijos. ¡Nada más, pero nada menos!
0 Comentarios:
Dejar un Comentario